AletheiAnveshana: Homilía Dominical
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Saturday, 2 May 2026

Un lugar para mi en la casa del Padre Hechos 6:1-7; 1 Pedro 2:4-9; Juan 14:1-12(A/5)

 

Un lugar para mi en la casa del Padre 

Hechos 6:1-7; 1 Pedro 2:4-9; Juan 14:1-12(A/5)

"El Señor en toda su belleza es exaltado sobre las estrellas"

En este Quinto Domingo de Pascua, las palabras de Jesús, " Yo voy a preparar un lugar para ustedes" en el Evangelio de Juan (14:2) resuena con profundo consuelo. Estas no son meramente palabras de despedida sino una revelación de destino, identidad, e intimidad divina. "Preparar un lugar" no significa crear un lugar, sino organizarlo como un lugar habitable. San Pedro escribe, "Una entrada será ricamente ministrada a tí hacia el reino eterno de nuestro Señor "(2 Pedro 1:11) y San Pablo escribe, "un edificio de Dios, una morada no hecha con manos, eterna en los cielos"(2 Cor 5:1). Correctamente, el "Te Deum" alaba " Cuando..Tu venciste el  aguijón de la muerte y abriste el reino del cielo a todos los creyentes".

 La declaración "Yo voy a prepararles un lugar" revela a Jesús como el divino mediador y el precursor escatológico. Él mismo es el camino (Juan 14:6). La palabra griega usada para "camino" es (hodos), no solo un sendero, sino un viaje vivido, una relación. Su partida no es abandonamiento sino un movimiento redentor desde la Cruz  a la Ascensión "acceso abierto al Padre". " Un lugar"( topos) no es un cielo geográfico sino una morada relacional   en la casa del Padre ( Sal 23:6) como el salmista orò. Jesús prepara tal gracioso regalo para cada uno de nosotros.

La "casa del Padre" significa comunión divina- vida Trinitaria en la cual estamos invitados. Este es el lenguaje pautal donde Dios "habita" entre nosotros (Ex 25:8). Ahora, a través de Cristo, esta morada interior se vuelve personal y eterna. La promesa no es acerca de espacio sino de pertenencia, "donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy Yo"(Mt 18:20). La Iglesia enseña que el cielo es el fin último y la plenitud de los deseos humanos más profundos (cf.CCC 1024). Esta es la visión beatífica- ver a Dios cara a cara y su rostro en nuestro prójimo. La promesa de Jesús nos asegura que la salvación no es abstracta sino preparada, intencional, y asegurada por él mismo. Esto también refuerza la doctrina de esperanza, comuniòn eterna.

San Agustin interpreta este "lugar"como el mismísimo Cuerpo de Cristo, la Iglesia en la cual los creyentes son incorporados. Para él, el "lugar" preparatorio de Cristo es nuestra transformación. En el mundo moderno, obsesionado con hogares de seguridad temporal, carreras, e identidades, Cristo nos redirige a una morada eterna. La promesa " Yo voy a preparar" invita a la confianza en la divina providencia. Esto nos desafía a vivir como peregrinos, no poseedores, como esperanzados, no temerosos.

Es más, "Yo voy" está en tiempo presente, indicando una acción en curso. Cristo está continuamente preparando, continuamente intercediendo (Heb 7:25). Esto nos asegura que nuestras vidas no son olvidadas  sino formadas para la gloria. Para la Iglesia hoy, esto significa incorporando este "lugar preparado" en nuestras comunidades, creando espacios de bienvenida, justicia, y amor que refleje la casa del Padre. Familias, parroquias, y sociedades estan llamadas a reflejar esta divina hospitalidad. Como el evangelista escribe, "El Reino está a tu alcance" ( Mt 3:2, 4:17; Mar 1:15), experimentemos el lugar celestial de Cristo entre nosotros. Si somos templos de Dios ( 1 Cor 3:16), estamos llamados a poseer el lugar de su reino en nosotros.

"Su ascenso trae vida a los muertos, perdón a los pecadores, y gloria a los santos"

Friday, 24 April 2026

Pastoriando con Cristo Hechos 2:14a,36-41; 1 Pedro 2:20b-25; Juan 10:1-10 (4/A)

 

Pastoriando con Cristo

 

Hechos 2:14a,36-41; 1 Pedro 2:20b-25; Juan 10:1-10 (4/A)

 

“Porque quien no ama la verdad aún no la conoce”

 

En este Cuarto Domingo de Pascua, la Iglesia nos presenta la imagen poderosa de Cristo como el Buen Pastor (Juan 10:1-10). Jesús es el Pastor quien conoce sus ovejas personalmente, las lleva a lugares seguros, y al final dá su vida por ellas. Esta imagen no es meramente distante o simbólica, sino un modelo vivo destinado a formar cada vocación en nuestras vidas.

 

Primero, un pastor es el Buen Pastor. Él camina adelante del rebaño, guiándolos con cuidado e intimidad. Jesús llama sus propias ovejas por su nombre. Esto desafía a cada pastor, no meramente un administrador, sino un padre quien conoce, nutre, y protege su pueblo. Cristo es el (Buen Pastor) cuya autoridad está enraizada en amor sacrificado. San Agustín advirtió en contra de pastores que se alimentan ellos mismos en vez del rebaño. Un verdadero pastor alimenta su pueblo con la Palabra de Dios y los Sacramentos, se mantiene firme en la verdad, y permanece cerca al sufrimiento, profundamente compasivo.

 

En segundo lugar, la imagen del Buen Pastor se extiende a los líderes gobernantes de la sociedad. En el Antigüo Testamento, los gobernantes fueron vistos como pastores encomendados con el cuidado del pueblo de Dios, y Dios fuertemente condenó a aquellos quienes abusaron de esta responsabilidad (cf. Ezekiel 34). El liderazgo no es acerca de poder o control, sino administración y servicio. Toda la autoridad proviene de Dios y debe reflejar su justicia y misericordia. San Gregorio el Grande enseñó que el verdadero liderazgo es el servicio humilde para el bien de otros. Un líder gobernante debe trabajar por el bien común, defender la dignidad humana, y mostrar preocupación por los pobres y marginados. En un mundo a menudo marcado por el interés mutuo y la división, Cristo llama a los líderes a convertirse en pastores que sirven en vez de dominar.

 

Tercero, queridos padres, ustedes son los Buenos Pastores dentro de sus familias. La Escritura nos recuerda que los niños son encomendados a ustedes no solo para el cuidado sino en la formación en la fé y la virtud: " Enseñen diligentemente a sus hijos" ( Deuter 6:7). La familia es la Iglesia doméstica, donde los padres comparten en la misión pastoral de Cristo. San Juan Crisòstomo enfatizó que criando a sus hijos en santidad es una responsabilidad sagrada más grande que el éxito mundano. Un buen pastor-padre guía con sabiduría, corrige con amor, y dirige con el ejemplo, ayudando a los hijos a reconocer y seguir la voz de Cristo.

 

Finalmente, el Evangelio nos llama a discernir la verdadera voz del Pastor. Jesús dice, " Las ovejas escuchan su voz.. un extraño ellas nos seguirán." En nuestro tiempo, muchas voces tratan de guiarnos- voces de materialismo, relativismo, y división. Aún la voz de Cristo permanece clara para aquellos que escuchan con fé. La palabra Griega nos recuerda que su voz lleva autoridad e identidad. Para reconocerla, debemos estar enraizados en la oración, formados por la Escritura, y unidos con la Iglesia.

 

Cristo el Buen Pastor no es solo para ser admirado sino para ser seguido. En cada vocación, sea como pastores, líderes, padres, o fieles discípulos, estamos llamados a reflejar su amor, su cuidado, y su sacrificio. Pidamos la gracia de oír su voz claramente, seguirlo fielmente, y convertirnos en pastores según su propio corazón, para que a través de nosotros, otros también puedan experimentar la vida abundante que él promete.

 

«Avivemos nuestros corazones, reavivemos nuestra fe y anhelemos con fervor lo que el cielo nos tiene preparado».

 

 

 

Saturday, 18 April 2026

"Corazones Ardiendo, Ojos Abiertos" Hechos 2:14,22-33; 1 Pedro 1:17-21; Lucas 24:13-35 (Pascua 3/A)


"Corazones Ardiendo, Ojos Abiertos"

Hechos 2:14,22-33; 1 Pedro 1:17-21; Lucas 24:13-35 (Pascua 3/A)


El Evangelio de hoy presenta dos discípulos caminando en el camino hacia Emmaus. Ellos no estan alegres- ellos estan desanimados, confundidos, y rotos. Su diálogo revela su dolor. Todo lo que ellos creyeron pareció colapsar en la Cruz. Ellos se van de Jerusalem, lejos de la comunidad, lejos de la esperanza. En ese momento, el Jesús Resucitado se acerca y camina con ellos. Ellos no lo reconocen. Asi es nuestra situación! A veces, caminamos con corazones apesadumbrados, decepcionados, sufrientes, y confundidos por los eventos alrededor de nosotros. Como aquellos discípulos, nosotros también a veces decimos: " Nosotros esperabamos..." Pero noten esto: incluso cuando ellos no lo reconocen, Jesús camina con ellos. Él los escucha. Él les permite expresar su dolor.

Luego, pacientemente, comienza a interpretar las Escrituras: " Comenzando con Moisés y todos los profetas..."Los ayuda a entender que el sufrimiento no es el fin, que la Cruz nos conduce a la gloria. Mientras habla, algo comienza a cambiar dentro de ellos. Este es el poder de la Palabra de Dios. Cuando Cristo habla, corazones frios comienzan a arder otra vez. Cuando la Escritura es abierta, la desesperanza empieza a entregarse a la esperanza. Aún, el viaje no esta completo en el camino. Èste alcanza su plenitud en la mesa. Cuando Jesús toma el pan, lo bendice, lo parte, y se los dá a ellos, sus ojos estan abiertos. Ellos lo reconocen en la fracción del pan. Aquí vemos el gran misterio de nuestra fé: Cristo está presente en su Palabra, pero es totalmente revelado en la Eucaristia. 

San Agustin dice que estamos llamados a reconocer a Cristo en la fracción del pan. Lo que los discípulos experimentaron en Emmaus, nosotros lo experimentamos en cada Misa. Primero, Él  nos habla en las Escrituras; luego,se dá  él mismo a nosotros en la Eucaristia. Con que frecuencia venimos al Misa distraidos, cansados, o atados a la rutina? Aún este Evangelio nos recuerda: cada Eucaristia es un momento Emmaus. Si venimos con apertura, nuestros corazones arderán, nuestros ojos estarán abiertos. Y una vez que ellos lo reconocen, todo cambia. Los discípulos no permanecen donde están. Ellos se levantan inmediatamente y vuelven a Jerusalem. De la desesperanza, se mueven a la misiòn. Del silencio, se mueven a la proclamación: " El Señor verdaderamente  a resucitado!"

Esta es la llamada para nosotros hoy. Muchos están heridos, confundidos, y buscando. Somos llamados a ser como Cristo en el camino, caminando con las personas, escuchando  sus luchas, iluminando sus vidas con la Palabra de Dios, y guiándolos a la Eucaristia, donde puedan verdaderamente encontrarsen con el Señor Resucitado. Un verdadero encuentro con Cristo no puede permanecer escondido. Si nuestros corazones han  verdaderamente ardidos, si nuestros ojos han verdaderamente abiertos, entonces debemos salir adelante y compartir ese gozo. Hoy, el Jesús Resucitado camina con nosotros- en nuestras dudas, en nuestras luchas, en nuestro viaje diario.

Saturday, 11 April 2026

Domingo de la Divina Misericordia Hechos 2:42-47; 1 Pedro 1:3-9; Juan 20:19-31 (A)


 Domingo de la Divina Misericordia 


Hechos 2:42-47; 1 Pedro 1:3-9; Juan 20:19-31 (A)


Hoy, en el Segundo Domingo de Pascua, completamos la octava de esta temporada litúrgica, una de las dos octavas juntas con Navidad que permanece en la litúrgia renovada por el Concilio Vaticano ll. Por ocho dias, contemplamos el mismo misterio y tratamos de profundizar nuestro entendimiento de èste en la luz del Espiritu Santo.

Por el diseño del Papa San Juan Pablo ll, este Domingo es el Domingo de la Divina Misericordia. Esto es algo que va mas allá de una devoción particular. Cómo es explicado por el Santo Padre en su encíclica "Dives in Misericordia"(Divina Misericordia) es la manifestación amorosa de Dios en una historia herida por el pecado. La palabra en Latin "Misericordia" significa " Misericordia " y viene de dos palabras: "miser" ("miseria") y "cor,cordis"("corazón").Dios pone nuestra situación infeliz debido al pecado en el corazón de su Padre, el cual es fiel a Sus planes. JesuCristo, muerto y resucitado, es la manifestación y acción suprema de la Divina Misericordia."Tanto amó Dios al mundo que entregó a su único Hijo"(Juan 3:16) y lo envió a la muerte para que seamos salvados." Para redimir al esclavo, Él sacrificó al Hijo", proclamamos en la Vigília Pascual.Y una vez resucitado, lo hizo una fuente de salvación para todos quienes creen en Él. Atravèz de la fé y la conversiòn, recibimos el tesoro de la Divina Misericordia.

La Santa Madre Iglesia  desea que sus hijos vivan la vida del Resucitado y nos manda a recibir la Santa Comuniòn durante la temporada de Pascua. Por lo tanto, la temporada de Pascua es el tiempo oportuno para el cumplimiento pascual. Es un buen tiempo para confesar nuestros pecados y recibir el perdón de nuestros pecados a travèz de las facultades que el Señor Resucitado ha conferido a su Iglesia, cuando Él dijo solo a los Apóstoles:" Reciban el Espiritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados serán perdonados"(Juan 20:22-23). De este modo, iremos a las fuentes de la Divina Misericordia.Y no dudemos en traer a nuestros amigos a estas fuentes de vida: la Eucaristia y la Penitencia. El Jesús Resucitado cuenta con nosotros.

Cuando Tomás reconoció a su Maestro, él creyó y exclamó que Jesus es verdadero Señor y verdadero Dios! Atravèz del regalo de la fé, nosotros también, proclamamos que Jesús es nuestro Señor y nuestro Dios personal. Él murió y resucitó para que nosotros también podamos tener nueva vida en Él. El Señor nos ofrece a cada uno de nosotros nueva vida en su Espíritu Santo para que podamos conocerlo personalmente y caminar en este nuevo camino de vida a travèz del poder de su Resurreciòn. Creemos en las buenas nuevas del Evangelio y en el poder del Espiritu Santo para traernos nueva vida, esperanza y gozo?

Saturday, 4 April 2026

Cristo ha resucitado. Aleluya. De una antigua homilía para el Sábado Santo



Cristo ha resucitado. Aleluya.

De una antigua homilía para el Sábado Santo

El descenso del Señor al inframundo


Algo extraño esta pasando- hay un gran silencio sobre la tierra hoy, un gran silencio y quietud. Toda la tierra guarda silencio porque el Rey esta dormido. La tierra tembló y sigue aún porque Dios se ha quedado dormido en la carne, y él ha levantado a todos quienes han dormido desde que el mundo comenzó. Dios ha muerto en la carne, y el infierno tiembla con temor.

Él ha ido a buscar por nuestros primeros padres, como por una oveja perdida. Grandemente deseando visitar aquellos quienes viven en oscuridad y en sombra de muerte, él ha ido a liberar de la pena los cautivos Adam y Eva, él quièn es ambos Dios y el hijo de Eva. El Señor se aproximó a ellos cargando la cruz, el arma que le ha dado la victoria. A la vista de él, Adam, el primer hombre que él creó, golpeó su pecho en terror y gritó a todos: "Mi Señor esté con todos ustedes".Cristo le respondió: " Y con tu espíritu." Él lo tomó de la mano y lo levantó, diciendo: "Despierta, tu que duermes, y levántate de entre los muertos, y Cristo te dará luz," 

Yo soy tu Dios, quien por tu causa se ha convertido en tu hijo. Por amor a tí y por tus descendientes, yo ahora, por mi propia autoridad, ordeno a todos quienes estan cautiverio dar un paso al frente, todos quienes están en oscuridad sean iluminados, todos quienes estan durmiendo se levanten. Te ordeno, tu que duermes, te despiertes. Yo no te he creado para ser sostenido como prisionero en el infierno. Levántate de entre los muertos, porque Yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos, tú quien fuiste creado en mi imagen. Levántate, dejemos este lugar, porque tú estás en mi y Yo estoy en tí; juntos formamos solo una persona, y no podemos estar separados. Por tu causa, Yo, tú Dios, me convertí en tú hijo; Yo, el Señor, tomé la forma de un esclavo; Yo, cuyo hogar esta por encima de los cielos, descendió a la tierra y debajo de la tierra. Por tu causa, por la causa del hombre, Yo me convertí como un hombre sin ayuda, libre entre los muertos. Por tu causa, quien dejó un jardin, fuí traicionado a los Judios en un jardin, y fuí crucificado en un jardin.

Ves en mi rostro la escupida que recibí para restaurarte la vida que yo una vez soplé en tí. Ves allí las marcas de los golpes que recibí para remodelar tu naturaleza distorsionada en mi imagen. Sobre mi espalda, ves las marcas del flagelamiento que soporté para remover la carga del pecado que pesa sobre tu espalda. Ves mis manos, clavadas firmemente a un arbol, por tí quien una vez malvadamente estiró tu mano a un arbol. Yo dormí sobre la cruz, y una espada transpasó mi costado por tí quièn durmió en el paraiso y trajo a Eva de tu costado. Mi costado ha sanado el dolor en el tuyo. Mi sueño te despertará de tu sueño en el infierno. La espada que me transpasó ha envainado la espada que fué vuelta en contra de tí.

Levántate, dejemos este lugar. El enemigo te sacó del paraiso terrenal. Yo no te restauraré a ese paraiso, sino que te entronaré en el cielo. Te prohibí el arbol que solo fué un símbolo de vida, pero ves, yo quien soy la vida misma soy ahora uno contigo. Yo designé un querubim para custodiarte  como los esclavos son custodiados, pero ahora Yo haré que te adoren a tí como a Dios. El trono formado por el querubim te espera, sus portadores rápidos y ansiosos. La cámara nupcial está adornada, el banquete esta listo, las moradas eternas estan preparadas, las casas de los tesoros de todas las cosas buenas estan abiertas. El Reino del Cielo ha sido preparado para tí desde toda la eternidad.


Estuve muerto y ahora  estoy para vivir por siempre y para siempre, y sostengo las llaves de la muerte y del infierno.

Friday, 3 April 2026

El Poder de la Sangre de Cristo Viernes Santo

 El Poder de la Sangre de Cristo

Viernes Santo

Del Catesismo por San Juan Crisòstomo, Obispo

Si deseamos entender el poder de la sangre de Cristo, debemos regresar al recuento antigüo de su prefiguración en Egipto. "Sacrifica un cordero sin mancha", mandò a Moisés, "y rocía su sangre sobre tus puertas". Si nosotros fueramos a preguntarle a él lo que quiso decir, y cómo la sangre de una bestia irracional salvar a los hombres dotados con razòn, él podría responder que el poder salvífico no reside en la sangre misma, sino en el hecho de que es un signo de la sangre de Señor. En aquellos dias, cuando el angel destructor vió la sangre sobre las puertas, él no se atrevió a entrar, entonces cuánto menos se aproximará el demonio ahora cuando vea, no esa sangre figurativa sobre las puertas, sino la verdadera sangre de los labios de los creyentes, las puertas del templo de Cristo.

Si tu deseas prueba adicional del poder de esta sangre, recuerda de donde vino ésta, cómo se derramó desde la cruz, fluyendo del costado del Maestro. El Evangelio registra que cuando Cristo estaba muerto, pero aún colgado sobre la cruz, un soldado vino y atravezó su costado con una lanza, e inmediatamente de allí  se derramó sangre y agua. Ahora el agua fué un símbolo del bautismo y la sangre de la Santa Eucaristia. El soldado atravezó el costado del Señor, él abrió la brecha del muro del sagrado templo, y he encontrado el tesoro y lo he hecho mio. Asi también con el cordero: los Judios sacrificaron la victima, y he sido salvado por está.

"Allí fluyó de su costado agua y sangre." Amados, no pases por alto este misterio sin reflexionar; este tiene aún otro significado escondido, el cual yo les explicar. Yo dije que el agua y la sangre simbolizaron el bautismo y la Santa Eucaristia. De estos dos sacramentos, la Iglesia nace: del bautismo, " el agua limpia que dá renacimiento y renovaciòn atravèz del Espiritu Santo," y de la Santa Eucaristia.

Dado que los símbolos del bautismo  y la Eucaristia fluyeron de su costado, ésto fué de su costado que Cristo formó la Iglesia,  como él formó a Eva del costado de Adam. Moisés dá una pista de esto cuando él cuenta la historia del primer hombre y lo hace exclamar: "Hueso de mis huesos y carne de mi carne!" Como Dios luego tomó una costilla del costado de Adam para formar una mujer, asi Cristo nos ha dado sangre y agua de su costado para formar la Iglesia. Dios tomò la costilla cuando Adam estaba en un profundo sueño, y en la misma manera, Cristo nos dió la sangre y el agua después de su propia muerte.

Entienden, luego cómo Cristo ha unido a su esposa a él mismo y qué comida él nos dá para comer? Por la misma comida, somos creados y nutridos. Como una mujer nutre su niño con su propia sangre y leche, asi hace Cristo incesantemente nutrirnos con su propia sangre a aquellos a quienes él mismo ha dado vida.


" Él se entregó a si mismo a la muerte y fué contado con pecadores, para dar vida a su pueblo".

La Eucaristia Fuente y Fundamento del Sacerdocio y la Nueva Alianza

 La Eucaristia 

Fuente y Fundamento del Sacerdocio y

 la Nueva Alianza


Esta noche, entramos en los momentos mas sagrados de nuestra fé. Jueves Santo marca el comienzo del Misterio Pascual. En esta noche, Jesús dá a la Iglesia tres dones invaluables: La Eucaristia, el sacerdocio, y el mandamiento del amor expresado en humilde servicio. El Evangelio de Juan (Jn 13:1-15) comienza con una profunda declaraciòn:" Habiendo amado a los suyos quienes estuvieron en el mundo, los amò hasta el extremo."Estas palabras revelan el corazón de Jesús. Su amor no es parcial o temporal, es completo y sacrificado.

Durante la Última Cena, Jesús se levanta de la mesa, se quita sus prendas exteriores, toma una toalla, se arrodilla, y lava los pies de sus discípulos. En la cultura de ese tiempo, lavar los pies era la tarea del siervo mas bajo. Sin embargo el Hijo de Dios toma la posiciòn de un siervo. Pedro esta conmocionado y dice, "Tu nunca lavarás mis pies". Pero Jesús responde, " A menos que te lave, no compartirás conmigo". Atravèz de esta acción, Jesús enseña que el verdadero discipulado esta enraizado en la humildad y el servicio.

En esta misma noche, Jesús instituye la Eucaristia. San Pablo escribe, "Éste es mi cuerpo que es para ustedes...Esta copa es la nueva alianza en mi sangre."( 1 Cor 11:23-26). Aquí, Jesús se dá completamente a la humanidad. La Eucaristia no es meramente un símbolo. Esta es la presencia real de Cristo. La Eucaristia es la fuente y cumbre de la vida Cristiana (CCC). Cada Misa hace presente el sacrificio de Cristo y nos nutre con su propia vida. Pero para que la Eucaristia continúe a lo largo de la historia, Jesús también instituye el sacerdocio. Cuando Él dice, " Hagan esto en memoria mia," Él confía a los apóstoles con la misión de celebrar la Eucaristia y pastoriar su pueblo. El sacerdote,  por lo tanto, actúa en la persona de Cristo, sirviendo a la comunidad y nutriéndola con la Palabra de Dios y el Cuerpo de Cristo.

El Sacerdocio no es una posiciòn de privilegio sino una vocación de sacrificio y servicio. Precisamente como Cristo lavó los pies de sus discípulos, los sacerdotes estan llamados a servir al pueblo con humildad y compasiòn. Los Padres de la Iglesia primitiva entendieron esta conexión entre la Eucaristia y el amor. San Agustin de Hipona  enseñó que cuando nosotros recibimos la Eucaristia, nos convertimos en lo que recibimos- el Cuerpo de Cristo. Y Juan Crisòstomo recordó a los creyentes que no podemos honrar a Cristo en el altar mientras que lo ignoramos en el pobre. En otras palabras, la Eucaristia debe transformarse en cómo nosotros vivimos.

Nuestro mundo a menudo esta marcado por la divisiòn, desigualdad, e indiferencia. Muchas personas experimentan soledad,  pobreza, e injusticia. La celebración de la Eucaristia nos llama a construir comunidades de compasiòn y solidaridad. Cada vez que participamos en la Eucaristia, somos enviados al mundo a continuar la misiòn de Cristo- para servir, perdonar, reconciliar, y amar. Si nosotros verdaderamente recibimos la Eucaristia y seguimos el ejemplo de Cristo, nuestras vidas reflejarán su amor. Nuestras familias se convertirán en lugares de perdón, nuestras comunidades lugares de servicio, y nuestro mundo un poco mas cerca al Reino de Dios.

A medida que continuamos esta sagrada celebración, agradezcamos a Dios por el don de la Eucaristia, oremos por nuestros sacerdotes, y pidamos la gracia de vivir el mandamiento que Jesús nos dá esta noche: "Amáos unos a otros como yo los he amado".

Saturday, 28 March 2026

Postraos ante el Poderoso Rey Humilde Is 50:4-7; Filip 2:6-11; Mt 26:14- 27:66 (Domingo de Ramos, A)

 

Postraos ante el Poderoso Rey Humilde

 

Is 50:4-7; Filip 2:6-11; Mt 26:14- 27:66 (Domingo de Ramos, A)

 

Señor Dios, qué grande eres, vestido de majestad y gloria, envuelto en luz como en un manto.

 

Hoy comenzamos la Semana Santa, los días durante los cuales viajamos con Jesús en su camino a la Cruz y anticipamos su Resurrección. Comenzamos nuestra liturgia hoy con la procesión de ramos para recordar la entrada triunfante de Jesús a Jerusalén. Las series de eventos de la Pasión son proclamadas en su totalidad en la liturgia de la Palabra de hoy. Esos eventos serán proclamados otra vez cuando celebramos las liturgias del Tríduo- La Cena del Señor, el Jueves Santo, Viernes Santo, y la Vigilia Pascual. En el Evangelio de Mateo( Ciclo A), leemos la Pasión de Jesús el Domingo de Ramos. El Viernes Santo leeremos la Pasión de Jesús del Evangelio de Juan. La historia de la Pasión y Muerte de Jesús en el Evangelio de Mateo se enfoca particularmente sobre la obediencia de Jesús a la voluntad de su Padre y el cumplimiento de la Escritura.

 

Mientras que los Evangelios de Mateo y Marcos tienen muchos paralelos en sus narraciones de la Pasión, hay pocos detalles destacados en Mateo. Solo Mateo indica el precio pagado a Judas por traicionar a Jesús y su muerte, como es el detalle de que la esposa de Pilato recibió una alerta en un sueño y que Pilato lavó sus manos de la muerte de Jesús. Finalmente, el Evangelio de Mateo solo menciona los terremotos y otros fenómenos que pasaron después de la muerte de Jesús. Los estudiosos observan que el Evangelio de Mateo refleja la tensión que probablemente existió entre la comunidad de los primeros cristianos y sus contemporáneos judíos. En el Concilio Vaticano Segundo, los Padres Conciliares dejaron claro que todos los pecadores comparten responsabilidad por el sufrimiento y muerte de Jesús y que está mal culpar de la Pasión de Jesús a los contemporáneos judíos de Jesús o al pueblo judío hoy. ( Nostra Aetate No.4 ( En Nuestro Tiempo 1965).

 

Hay muchas reflexiones desde donde actuar en la Pasión de Jesús en los personajes del Evangelio de Mateo. Ellos reflejan a nosotros y no a otros. Algunas veces somos como Judas, quien traicionó a Jesús y termina arrepintiéndose. Algunas veces somos como Pedro, quien lo negó, o como los discípulos, quienes cayeron dormidos durante la hora más oscura de Jesús, luego actuaron temerariamente y violentamente en su arresto. Algunas veces somos como Simón, quien es forzado al servicio para ayudar a Jesús a llevar su cruz. Algunas veces somos como los líderes quienes temieron a Jesús o como Poncio Pilato, quien lavó sus manos en cambio de defender la verdad. Jesús muere para que nuestros pecados sean perdonados.

 

Jesús es Rey. Este Rey  no se impone el mismo. Él se ofrece Él mismo. Su reinado está infusionado con un espíritu de servicio. "Él no disputará ni alzará su voz para que  sea oido en las calles. Él será manso y humilde. Corramos a acompañarlo mientras se apresura a su pasión, no cubriendo su camino con prendas, ramas de oliva o ramos, sino haciendo todo lo que podamos hacer para postrarnos ante Él"  (San Andrés de Creta, Obispo).

 

Bendito el que viene en el nombre del Señor; bendito el Rey de Israel” (Oficio Divino)

 

 

 

Sunday, 15 March 2026

Un Examen Cuaresmal de Nuestra Vista Espiritual 1 Sam 16:1b,6-7,10-13;Efes 5:8-14; Jn 9:1-41(Lent A / 4)

 

Un Examen Cuaresmal  de Nuestra Vista Espiritual

 

1 Sam 16:1b,6-7,10-13;Efes 5:8-14; Jn 9:1-41(Lent A / 4)

 

En este Cuarto Domingo de Cuaresma, la Palabra de Dios desafía una profunda tendencia humana-la tendencia de juzgar las personas por lo que vemos por fuera. Cuando el profeta Samuel viene a ungir a un rey entre los hijos de Jesé, está impresionado por su apariencia y fortaleza. Pero el Señor lo corrige con un recordatorio sorprendente: " No juzgues de su apariencia o de su estatura elevada...porque el Señor vé, no como el hombre vé; el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón"(1 Sam 16:7) A menudo medimos a otros por cualidades visibles- estatus, exito, o fortaleza física. Pero Dios vé el corazón.

 

Cuando los seguidores encuentran un ciego de nacimiento, ellos inmediatamente le preguntan a Jesús, "Maestro, quien pecò, este hombre o sus padres, para que él haya nacido ciego? ( Jn 9:2) Esta pregunta refleja una antigua creencia conocida como la teología de retribuciòn- la idea de que el sufrimiento debe ser el castigo por el pecado y prosperidad la recompensa por la bondad. Vemos esta perspectiva en Deuteronomio, donde la obediencia está enlazada con bendiciones y la desobediencia con maldiciones. Incluso hoy, muchas culturas expresan una idea similar atravèz de la nociòn del karma, asumiendo que cada instancia de sufrimiento debe ser el resultado de faltas pasadas.

 

Pero Jesús rompe esta lògica de culpa. El responde, "Ni él ni sus padres pecaron; es para que las obras de Dios sean visibles atravèz de él" (Jn 9:3).El se concentra en cómo la gracia de Dios puede ser revelada. El sufrimiento del hombre ciego se convierte en una manifestaciòn del poder sanador de Dios. Jesús mueve la conversaciòn lejos del juicio a la misiòn. Desde una perspectiva humana, David, el mas joven y el menos impresionante, pareciò insignificante, aún Dios viò su corazón. Las elecciones de Dios a menudo contradicen las expectativas humanas. La sociedad tiende a valorar las personas basadas sobre el exito, productividad, riqueza, o influencia. Pero Jesús nos recuerda que la dignidad humana no depende sobre estas condiciones externas.

 

En Deus Caritas Est, el Papa Benedicto 16 nos recuerda que el amor al pròjimo es una responsabilidad fundamental de cada Cristiano. Cuando encontramos el sufrimiento, nuestra respuesta no puede ser la indiferencia o el juicio sino la caridad concreta. Asimismo, en Laudato Si, el Papa Francisco enfatiza que cada creatura y cada persona humana posee una bondad dada por Dios. En Fratelli Tutti, él llama al mundo a redescubrir la fraternidad, afirmando que cada ser humano tiene el derecho de vivir con dignidad y desarrollarse plenamente dentro de la comunidad.

 

Jesús nos invita a participar en la obra de Dios (Jn 9:4). Nuestra tarea como Cristianos es no juzgar los heridos sino ayudarlos a sanar, no condenar los que luchan sino apoyarlos. Esto deberia construir el bien común- sirviendo a los pobres, apoyando los enfermos, fortaleciendo familias, promoviendo la justicia y compasiòn dentro de nuestras comunidades. El hombre ciego eventualmente viene a reconocer a Jesús y profesa su fé en Él, mientras aquellos que se creyeron espiritualmente ilustrados permanecieron ciegos. La real ceguera en la historia no es física sino espiritual- la inabilidad de ver con el corazón. A medida que continuamos nuestro viaje Cuaresmal, Jesús nos invita a examinar nuestra propia visiòn. Juzgamos a las personas por apariencias, o las vemos como Dios las vé? Si Cristo abre nuestros ojos, nosotros nos moveremos del juicio a la compasiòn y de la indiferencia al servicio. Luego, atravèz de nuestras vidas, las obras de Dios verdaderamente serán visibles en nuestra comunidad.

Saturday, 7 March 2026

Ni Judio ni Gentil..Todos Uno en Cristo Jesús Ex 17:3-7; Rom 5:1-2,5-8; Jn 4:5-42 ( Cuaresma A / 3)



Ni Judio ni Gentil..Todos Uno en Cristo Jesús

 

Ex 17:3-7; Rom 5:1-2,5-8; Jn 4:5-42 ( Cuaresma A  / 3)

 

"Haz justicia al débil y al huérfano, defiende al afligido y al necesitado"

 

Este Domingo y los pròximos dos Domingos, nos separamos de leer el Evangelio de Mateo a leer del Evangelio de Juan. El Evangelio de Juan es el único Evangelio no asignado a un año litúrgico particular. En cambio, las lecturas del Evangelio de Juan estan intercaladas a lo largo de nuestro ciclo litúrgico de tres años. En el Evangelio de hoy el diálogo entre Jesús y una mujer de Samaria revela la animosidad entre los Judios y los Samaritanos que han prevenido incluso el diálogo. La mujer misma alude a la ruptura de la tradiciòn: " Como puedes tú, un Judio, pedirme a mi, una mujer Samaritana, por algo de beber? Aún Jesús no solo conversa con la mujer, pero él tambien le pide compartir su vasija de beber, una acción que lo hace a él impuro de acuerdo a la Ley Judía.

 

La constitución pastoral del Concilio Vaticano Segundo "Gaudium et Spes" sobre la Iglesia en el mundo moderno dice que las tensiones perturbando el mundo de hoy estan de hecho relacionados a una tensiòn más fundamental enraizada en el corazón humano. En el hombre mismo, muchos elementos de conflicto entre otros en varias clases de discriminación. Por un lado, él tiene experiencia de sus muchas limitaciones como una creatura. Por otro lado, él sabe que no hay límite a sus aspiraciones y que él es llamado a una clase de vida elevada. Que es mas, en su debilidad y pecaminosidad, él a menudo hace lo que no desea hacer, y falla en hacer lo que él quisiera hacer. En consecuencia, él sufre de un conflicto dentro de él mismo, y ésto a su vez da lugar a tensiones mas grandes en la sociedad.

 

Los humanos o cualquier creatura viene del polvo y volver al polvo. Qué lleva cada uno consigo después de la muerte? Entonces, la Gaudium et Spes nos llama a reflexionar sobre- Que es el hombre? Cuál es el significado del dolor, el mal, la muerte, que persisten a pesar de tan gran progreso? Cuál es el uso de esos éxitos, cumplidos a tal costo? Que puede el hombre contribuir a la sociedad, que puede esperar de la sociedad? Que vendrá después de esta vida sobre la tierra? El punto alto del diálogo de la mujer es un llamado a vivir solo en el Mesías. Adorarlo en espíritu y verdad, evitando todas las barreras y límites que la historia creò en el mundo.

 

El significado del encuentro entre Jesús y la mujer Samaritana tiene muchos niveles. El primero es personal. Asi como la mujer se convirtiò para creer en Jesús, nosotros estamos llamados a convertirnos en la palabra de Dios. El segundo es social. Asi como ella se convirtiò en una evangelizadora de su propio pueblo, nosotros estamos llamados a evangelizar los evangelizados. El tercer nivel es educacional. Jesús usa su encuentro con la mujer Samaritana para enseñar a sus discípulos que la misericordia de Dios es sin límite. Él no calcula nuestras barreras para recibir misericordia. Finalmente, la conversiòn del pueblo Samaritano es un anticipo del tipo de comunidad abierta que será creada en el mundo que cree que Jesus es el unificador.

 

" Rescatar a los débiles  y a los pobres; líbralos de la mano de los malvados".

 

 

 

 

 

 

Sunday, 15 February 2026

Donde Cristo habita, la Ley se Convierte en Amor Ecl 15:15-20; 1 Cor 2:6-10; Mt 5:17-37 (A 6)

 


Donde Cristo habita, la Ley se Convierte en Amor

 

Ecl 15:15-20; 1 Cor 2:6-10; Mt 5:17-37 (A 6)

Dios vio todo lo que había hecho, y fue muy bueno. Aleluya.

 

Mateo continúa el Sermón de la Montaña con una instrucción de tres partes por Jesús sobre el camino de la Vida en el Reino del Cielo. La lectura de hoy presenta tres martes. La primera parte trata de la Torá. Parte dos trata con adoración y prácticas religiosas y contiene la Oración del Señor. Parte tres trata con la confianza en Dios y obras de servicio amoroso al prójimo. Jesús dice palabras que chocan en el corazón del discipulado cristiano: “Yo no he venido a abolir la Ley, sino a cumplirla” (Mt 5:17). Él nos afirma que los mandamientos de Dios no son cancelados por Cristo, pero son cumplidos en Él.

 

Jesús manda no matar, no cometer adulterio, no jurar falsamente. Él va debajo de la acción a la intención. Él dice que la ira insulta y el desprecio hiere la vida. Miradas lujuriosas traicionan la alianza de amor. Palabras y juramentos descuidados fracturan la verdad. Jesús no está haciendo la vida más dura. Él está revelando la verdad. El pecado comienza en el corazón antes de que aparezca en el comportamiento.

 

Jesús no prohíbe la ira en cada forma, pero lleva al desprecio y destrucción de comunión. Él llama a sus discípulos a un estándar más alto, no porque ellos son fuertes, sino porque están llamados a ser santos. Jesús toma bien conocidos los mandamientos y nos lleva más profundo. Él nos muestra que el pecado no comienza en la mano,  sino en el corazón; no en el acto, sino en la intención. San Juan Crisóstomo explica que Cristo “dirige el mandamiento más allá de la carta y trae ésta al alma misma”. De la misma manera, el asesinato comienza con la ira; adulterio comienza con una mirada que reduce al otro a un objeto; falsedad comienza con un corazón dividido.

 

Esta enseñanza exigente es una sanación. Jesús no está acusando. Él está diagnosticando el corazón humano. Reconciliaciòn se convierte en una obligaciòn moral. Antes del culto y oración, el discípulo debe buscar paz. Esto es una exigencia ética incluso hoy, en un mundo marcado por el resentimiento, división y conflicto irresoluto. En asuntos de pureza, Jesús desafía una cultura que objetiza la persona humana. La Iglesia, siguiendo este Evangelio, enseña que la castidad no es represión sino reverencia por la dignidad del otro. Donde Cristo habita, la ley se convierte en amor, y el amor se convierte en libertad.Cuando venimos al altar, pidamos por corazones purificadores, relaciones sanadas, y marcadas por la verdad. Luego la ley no se parará sobre nosotros, sino vivir dentro de nosotros.

 

Este Evangelio nos invita a examinar nuestro mundo interior.  Jesús no nos está condenando; Él nos está llamando más profundamente. Él desea corazones que son indivisibles, sanados y libres. Cuando recibimos la Eucaristía, recibimos a Aquel quien vivió este Evangelio completamente. Que Él  remodele nuestros corazones, purifique nuestras intenciones, y haga nuestras vidas un testimonio vivo para el Reino de Dios.

 

Por lo que no pudiste tomar en un momento por tu debilidad, tú serás capaz de agarrarte a otro si tú solo perseveras”.

 

Saturday, 7 February 2026

Llamados a Traer Justicia Is 58:7-10; 1 Cor 2:1-5; Mt 5:13-16 (A 5)

 

Llamados a Traer Justicia

 

Is 58:7-10; 1 Cor 2:1-5; Mt 5:13-16 (A 5)

 

La Cruz del Señor se convierte en el àrbol de la vida para nosotros.

 

Alrededor del mismo tiempo en que Isaias estuvo reviviendo una fe viva en medio del pueblo in Jerusalem (c. 742 B.C), su contemporáneo en el norte de Israel, el profeta Amos (c.760-755 B.C), estuvo expresando su feròz indignación acerca de las situaciones de los pobres y necesitados, a quienes les fueron negados la justicia en las cortes (Am 5:7-15) y cuyos bienes fueron confiscados (5:11). A su vez, Isaias hace un llanto apasionado por justicia social. Su sentido de justicia y d compartir viene de su profundo sentido que la creatividad y la gloria de Dios llenan toda la tierra (Is 6:3).La  divina presencia llena no solo el templo sino toda la creaciòn. Ambos enfocados sobre la explotacíon de los pobres, la corruption moral, y el inevitable juicio divino. Yahvè desea que todos los pueblos hagan que la justicia florezca sobre la tierra.

 

Siguiendo la enseñanza de las Bienaventuranzas, Jesús usa la metáfora familiar de la sal y luz en la lectura del Evangelio de hoy para describir la vida del discipulado. En la sociedad de hoy nosotros parecemos tomar la sal y luz por sentad, pero estos productos fueron más preciosos en culturas antiguas. La Sal es usada para dar sabor, como un preservativo, y como un agente sanador. La Sal puede no ser vista pero puede ser percibida y saboreada. Hay muchas personas quienes "pueden ser duramente percibidas", como "pequeñas hormigas" trabajando duro y haciendo el bien todo el tiempo. Algunas de ellas son "llevadas a la cima de una montaña" o sobre un "candelero" (Mt 5:14-15), trabajando arduamente para traer justicia a los que lo merecen.

 

Estamos llamados a ser sal y luz. Se dice que una vez, mientras él estaba rezando, alguien preguntò a San Luis Gonzaga qué podría el hacer si el supiera que dentro de pocos minutos él estaría muriendo. Él respondió "Seguiría jugando". Él seguiría llevando su vida normal. Nuestro compromiso a la justicia social fluye desde la exhortaciòn que Jesus nos dá en el Evangelio de hoy. Algunas de las actividades que este compromiso nos lleva son dan una expresiòn mas concretas como son las Obras de Misericordia Corporales y Espirituales. Cuando nosotros alimentamos al hambriento, vestimos al desnudo, consolamos a los que lloran, etc etc, nos mostramos ser sal de la tierra y luz del mundo. Cuando hacemos estas cosas con la comunidad de for, la Iglesia, estamos por lo tanto actuando como "una ciudad situada sobre una montaña" que no puede estar escondida!

 

El Papa Francisco llamò a los Católicos a "ir a las periferias." Él prefiriò una Iglesia que está herida y social porque esta ha estado afuera en las calles" a una que está "aferrándose a su propia seguridad, atrapada en una red de procedimientos." Nosotros no podemos agacharnos en nuestras estructuras con una esperanza pasiva. El Evangelio nos invita a correr el riesgo de encontrar a otros en necesidad. Esto desea promover una cultura de encuentro, porque lo que nuestra Iglesia necesita hoy es sanar heridas y calentar corazones.

 

Que la palabra de Dios habite en ustedes en toda su riqueza.

 

Saturday, 31 January 2026

Bienaventurados los que Pelean el Temor con la Fe Sofo 2-3; 3:12-13; 1 Cor 1:26-31; Mt 5:1-12 (A 4)

 


Bienaventurados los que Pelean el Temor con la Fe

 

Sofo 2-3; 3:12-13; 1 Cor 1:26-31; Mt 5:1-12 (A 4)

 

Quièn puede subir al monte del Señor? Quièn estará en su lugar santo?”

 

El Sermòn de la Montaña puede ser considerado como el punto central del ministerio de Cristo en Galilea. Este fuè entregado durante el primer año de su carrera pública, entre el invierno y la primavera de acuerdo a los eruditos. Al principio del ministerio público de Jesús, sobre la ladera de una montaña contemplando a gente común con problemas comunes, Jesús abre su boca y dice palabras que aún sorprenden al mundo: “Bienaventurados los pobres de espíritu...” Estas no son reglas o lemas morales, es un retrato del Reino de Dios. No solo en el tiempo de Jesús,  pero incluso hoy, la sociedad glorifica el exito, el dominio, y la protección de uno mismo a toda costa y llama a esto “Bienaventurados”. Pero Jesús lo cambia todo !

 

Esto lo llama el viaje del Discipulado en las huellas de Jesús mismo. Hay un movimiento interior en cada Bienaventuranza. El pobre en el espíritu reconoce la dependencia en Dios. Aquellos quienes lloran, lloran sobre el pecado, injusticia, y debilidad. Los mansos encuentran fortaleza bajo el control de Dios. Aquellos quienes tienen hambre y sed de justicia anhelan por un profundo deseo de santidad. El amor misericordioso como ellos han sido amados. Los puros de corazón es un corazón íntegro. Los hacedores de paz reflejan el corazón del Padre. Los perseguidos serán siempre fieles incluso cuando esto cueste. Esto no es una lista a la azar. Este es el camino de Cristo mismo. La Cruz está escondida en todas las Bienaventuranzas.

 

“Bienaventurado” significa mas que “Feliz”. El término que Mateo usa del Griego “makarios” para “Bienaventurado” no significa felicidad temporal sino un gozo profundo e inquebrantable enraizado en Dios. Este sobrevive el sufrimiento, soporta el rechazo, y crece incluso en la persecución. Eso es por que Jesús se atreve a decir: “Alégrensen  y llenensé de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo”. Las Bienaventuranzas  hoy son un llamado y no una zona de comodidad. Esto nos desafía a ser pobres de espíritu en una cultura de orgullo. Nos desafía a aprender a llorar en una cultura de indiferencia. Nos anima a escojer la mansedumbre en una cultura de agresiòn. Nos urge a tener hambre de justicia en una cultura de compromiso. Nos empodera a ser misericordiosos en una cultura de venganza. Esto exige que busquemos la pureza en una cultura de corazones divididos. Nos forza a ser hacedores de paz en una cultura de divisiòn. Nos fortaleze a permanecer fires en una cultura hostil a la Fe. Las Bienaventuranzas solo hacen sentido cuando esto visto a travèz de la Cruz y la Resurrection.

 

Cada vez que escojemos la humildad sobre el orgullo, misericordia sobre el juicio, fidelidad sobre la comodidad, hacemos visible el Reino de Dios. Las Bienaventuranzas estan destinada a ser vividas aqui y ahora, en las realidades concretas de la sociedad. En el mundo de hoy polarizado-politico, radical, ideológico- la Iglesia nos llama no a inflamar divisiones sino a sanarlas, convirtíendonos en instrumentos de la paz de Cristo. En una era secular donde la Fe es burlada o marginada, estas Bienaventuranzas nos fortaleze para permanecer firmes-no con amargura, pero con esperanza. Si nosotros vivimos las Bienaventuranzas, el mundo no puede siempre aplaudirnos- pero este reconocerá a Cristo en nosotros.

 

Un corazón contricto y humillado oh Dios, tu no lo desprecias” ( Salmo 51:17)