“Cristo fuè Bautizado para Limpiar las Aguas”
Is 42:1-4, 6-7; Hechos 10:34-38; Mateo 3:13-17 (A)
“LA VOZ DEL DIOS DE MAJESTAD RESUENA SOBRE LAS AGUAS”
Hoy nosotros
celebramos el Bautismo del Señor, un misterio que revela no solo quièn es
Jesus, sino quienes somos nosotros. En el Rio Jordan, Jesus entra en las aguas
donde los pecadores estan buscando el arrepentimiento. Aùn El sin pecado, la
Escritura nos dice que El es “como nosotros en todas las cosas menos en el
pecado” (Heb 4:15). Entonces por que El pide ser bautizado? La Iglesia responde
atravèz de las palabras de San Gregorio de Nacianceno, “Cristo fuè bautizado,
no porque El necesitò ser limpiado, sino para limpiar las aguas”. Jesus no
entra al Jordan para ser purificado, El entra para purificar. Por su presencia,
las aguas son cambiadas. El Catesismo enseña que al descender en las aguas,
Cristo santificò todas las aguas para que pudieran convertirsen en la fuente de
nueva vida para nosotros en el Bautismo (CCC 536-537).
Esto significa
que cada bautismo- incluyendo nuestro bautismo- obtiene su poder desde ese
momento. Cuando el agua fuè derramada sobre nosotros, y nosotros fuimos
bautizados en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo, Cristo mismo
actuò- limpiando, sanando, y re-creándonos a nosotros. En el Jordan, los cielos se abren, el Espiritu desciende, y
la voz del Padre se oye: “Este es mi Hijo amado” (Mt 3:17). Aqui el misterio de
la Santísima Trinidad es revelado. El Cielo, una vez cerrado por el pecado, es
abierto otra vez. Como San Gregorio dice, que Cristo abre las puertas que Adam
ha cerrado. El Jordan fluye atravèz del desierto- un lugar de aridèz y luchas.
Aùn, es allì que la luz irrumpe. La promesa de Isaias se cumple: “El pueblo que
caminaba en tinieblas ha visto una gran luz” (Is 9:1). El Bautismo es esta luz.
El Catesismo llama a esto Ìluminacion, porque alumbra el alma ( CCC 1216).
Pero esta
fiesta no es solo acerca del bautismo de Cristo. Es acerca de nuestro bautismo
hoy. San Gregorio nos desafìa a nosotros: “Cristo es bautizado, vamos a bajar
con El, y asi nosotros tambien nos levantamos con El”. San Pablo nos dice que
en el bautismo nosotros morimos con Cristo ,para que nosotros podamos resucitar
con El y caminar en una nueva vida. (Rom 6:4). Ustedes no son solo personas que
asisten a la Iglesia- ustedes estan bautizados. Ustedes no estan destinas para
vivir en temor o oscuridad- ustedes son hijos de la luz. Ustedes no son
espectadores del Evangelio- ustedes son testigos. Rechazen el pecado, donde ha
regresado discretamente. Escojan la luz donde el compromiso se ha introducido. Hàblen y actúen como hijos e hijas
de Dios en sus casas, lugares de trabajo y comunidades. Cuando ustedes
se bendicen con agua bendita recuerden: Estas aguas fueron limpiadas por Cristo
para ustedes.
“ESTE ES MI HIJO, EN QUIEN ME
COMPLAZCO, ESCUCHENLO”