AletheiAnveshana: Postraos ante el Poderoso Rey Humilde Is 50:4-7; Filip 2:6-11; Mt 26:14- 27:66 (Domingo de Ramos, A)

Saturday, 28 March 2026

Postraos ante el Poderoso Rey Humilde Is 50:4-7; Filip 2:6-11; Mt 26:14- 27:66 (Domingo de Ramos, A)

 

Postraos ante el Poderoso Rey Humilde

 

Is 50:4-7; Filip 2:6-11; Mt 26:14- 27:66 (Domingo de Ramos, A)

 

Señor Dios, qué grande eres, vestido de majestad y gloria, envuelto en luz como en un manto.

 

Hoy comenzamos la Semana Santa, los días durante los cuales viajamos con Jesús en su camino a la Cruz y anticipamos su Resurrección. Comenzamos nuestra liturgia hoy con la procesión de ramos para recordar la entrada triunfante de Jesús a Jerusalén. Las series de eventos de la Pasión son proclamadas en su totalidad en la liturgia de la Palabra de hoy. Esos eventos serán proclamados otra vez cuando celebramos las liturgias del Tríduo- La Cena del Señor, el Jueves Santo, Viernes Santo, y la Vigilia Pascual. En el Evangelio de Mateo( Ciclo A), leemos la Pasión de Jesús el Domingo de Ramos. El Viernes Santo leeremos la Pasión de Jesús del Evangelio de Juan. La historia de la Pasión y Muerte de Jesús en el Evangelio de Mateo se enfoca particularmente sobre la obediencia de Jesús a la voluntad de su Padre y el cumplimiento de la Escritura.

 

Mientras que los Evangelios de Mateo y Marcos tienen muchos paralelos en sus narraciones de la Pasión, hay pocos detalles destacados en Mateo. Solo Mateo indica el precio pagado a Judas por traicionar a Jesús y su muerte, como es el detalle de que la esposa de Pilato recibió una alerta en un sueño y que Pilato lavó sus manos de la muerte de Jesús. Finalmente, el Evangelio de Mateo solo menciona los terremotos y otros fenómenos que pasaron después de la muerte de Jesús. Los estudiosos observan que el Evangelio de Mateo refleja la tensión que probablemente existió entre la comunidad de los primeros cristianos y sus contemporáneos judíos. En el Concilio Vaticano Segundo, los Padres Conciliares dejaron claro que todos los pecadores comparten responsabilidad por el sufrimiento y muerte de Jesús y que está mal culpar de la Pasión de Jesús a los contemporáneos judíos de Jesús o al pueblo judío hoy. ( Nostra Aetate No.4 ( En Nuestro Tiempo 1965).

 

Hay muchas reflexiones desde donde actuar en la Pasión de Jesús en los personajes del Evangelio de Mateo. Ellos reflejan a nosotros y no a otros. Algunas veces somos como Judas, quien traicionó a Jesús y termina arrepintiéndose. Algunas veces somos como Pedro, quien lo negó, o como los discípulos, quienes cayeron dormidos durante la hora más oscura de Jesús, luego actuaron temerariamente y violentamente en su arresto. Algunas veces somos como Simón, quien es forzado al servicio para ayudar a Jesús a llevar su cruz. Algunas veces somos como los líderes quienes temieron a Jesús o como Poncio Pilato, quien lavó sus manos en cambio de defender la verdad. Jesús muere para que nuestros pecados sean perdonados.

 

Jesús es Rey. Este Rey  no se impone el mismo. Él se ofrece Él mismo. Su reinado está infusionado con un espíritu de servicio. "Él no disputará ni alzará su voz para que  sea oido en las calles. Él será manso y humilde. Corramos a acompañarlo mientras se apresura a su pasión, no cubriendo su camino con prendas, ramas de oliva o ramos, sino haciendo todo lo que podamos hacer para postrarnos ante Él"  (San Andrés de Creta, Obispo).

 

Bendito el que viene en el nombre del Señor; bendito el Rey de Israel” (Oficio Divino)

 

 

 

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